La Paz.- La Corte Electoral del departamento
de Chuquisaca se sumó hoy a diversos pedidos para suspender
el referéndum revocatorio de mandato popular del presidente
Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera
y ocho prefectos, programado para el 10 de agosto en Bolivia.
Los vocales de la corte electoral de Chuquisaca aprobaron
una resolución para "solicitar a la Corte Nacional Electoral
la suspensión del referéndum revocatorio hasta que
el Tribunal Constitucional, legalmente conformado, se pronuncie
sobre la constitucionalidad de la Ley 3850 del 12 de mayo
de 2008", informó DPA.
También pidieron al Congreso de Bolivia proceder al
nombramiento de los magistrados del Tribunal Constitucional,
órgano que ahora sólo tiene un vocal, la magistrada
Silvia Salame. Los otros cuatro renunciaron por fuerte presión
del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Morales.
El presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), José
Luis Exeni, por su parte, ratificó el miércoles
que el 10 de agosto habrá referéndum revocatorio.
"La CNE continúa con la aplicación y ejecución
de la ley 3850, cuyos efectos únicamente pueden quedar
en suspenso con otra ley de la República o con fallo
del Tribunal Constitucional", dijo Exeni.
Agregó que "el organismo electoral en su conjunto prosigue
en el ámbito de su competencia con los actos necesarios
y convenientes para la debida aplicación de la ley de
revocatoria para el referéndum".
Exeni confirmó haber recibido una comunicación
escrita de la magistrada Salame, pero añadió que
"en ninguna parte del texto hace referencia a suspender el
referéndum".
El presidente de la Corte Nacional Electoral reiteró
a los periodistas que "mientras no haya ley o fallo que disponga
lo contrario", se seguirá adelante con el referéndum.
El Tribunal Constitucional, mediante decreto aprobado por
un solo vocal, dispuso el martes la suspensión del referéndum
del 10 de agosto, hasta que este órgano se pronuncie
sobre el recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad
planteado por el diputado de Unidad Nacional (UN), Arturo
Murillo, contra la ley por la que se convocó a la consulta.
La determinación asumida por Salame provocó la
reacción inmediata del Gobierno, que rechazó la
decisión "por su falta de sustento legal", y provocó
incertidumbre en la población.
El pedido de Salame fue calificado por el analista político
Jorge Lazarte como polémico y confuso porque el Tribunal
Constitucional requiere como mínimo tres vocales para
emitir una resolución.