Asunción.- Venezuela protestó
en forma verbal ante Paraguay por el ingreso de agentes policiales
sin autorización a su sede diplomática y expresó
profunda preocupación por el incidente, dijo el miércoles
un portavoz de la embajada.
Los agentes entraron al jardín del edificio el martes
para detener a un suboficial de la fuerza que intentaba pedir
asilo, luego de denunciar amenazas de muerte de parte de un
superior al que acusó por un hecho de corrupción,
informó Reuters.
Un portavoz de la delegación diplomática venezolana
dijo a Reuters que Caracas presentó una protesta verbal
ante la cancillería local tras lo ocurrido.
"Tal hecho (el ingreso de los efectivos policiales) se realizó
sin autorización, y por ende, contrariando normas internacionales
sobre la inviolabilidad de un recinto diplomático", dijo
un comunicado emitido luego del suceso.
"El Gobierno venezolano expresa su profunda preocupación
en aras de preservar la seguridad del personal de su Embajada
y a la vez solicita se refuercen las medidas de seguridad
en los locales de la misión; así mismo, se realice
una investigación a fondo sobre lo sucedido", agregó
la nota.
La cancillería paraguaya dijo en otro comunicado que
"articulará todas las acciones a su alcance para aclarar
el hecho, salvaguardando las excelentes relaciones de amistad
y cooperación que unen a Paraguay y Venezuela".
"El Ministerio de Relaciones Exteriores ha pedido a la Comandancia
de la Policía Nacional que amplíe la seguridad de
dicha Misión Diplomática. Asimismo, ha requerido
las informaciones para responder al pedido de la Embajada
de Venezuela", sostuvo.
El comandante de la policía paraguaya, Fidel Isasa,
dijo a un medio local que la acción de sus subordinados
estuvo dirigida a preservar la seguridad de la institución
y que ordenó iniciar un sumario para investigar lo sucedido.
El suboficial Aníbal Insaurralde entró vestido
de civil al patio frontal de la embajada, donde desenfundó
un revólver calibre .38 cargado con seis proyectiles
y se cubrió el rostro con una bandera paraguaya. Los
policías que habitualmente custodian el lugar ingresaron
al sitio para retirarlo.
Una fotografía del diario asunceno ABC mostró cuando
el suboficial era sacado a la fuerza por tres de sus colegas
que posteriormente lo detuvieron. Una fiscal ordenó su
libertad el miércoles tras considerar que el hombre no
había cometido delito alguno.
Insaurralde, que renunció como policía en la tarde
del martes, anunció a la radioemisora Ñandutí
que volvería a la embajada para solicitar refugio, en
tanto el portavoz de la delegación venezolana dijo que
analizarían una eventual solicitud.
El suboficial denunció días atrás a un superior
por haber adulterado el número de chasis de una lujosa
camioneta presuntamente robada que intentaba vender.
El comisario sindicado como responsable, que cumplía
funciones en la ciudad Caazapá en el centro del país,
fue apresado tras un procedimiento fiscal. Luego de eso, Insaurralde
declaró temer por su vida y la de su familia.