Yangón.- Sectores de Myanmar permanecían inaccesibles diez días después del ciclón Nargis, pero el régimen quiere controlar el reparto de ayuda extranjera, indicaron medios de comunicación oficiales.
"Todavía quedan zonas a las que no se puede llegar los responsables concernidos", declaró el diario New Light of Myanmar, controlado por el gobierno de los generales, citando al ministro de Planificación Nacional y Desarrollo Económico, Soe Tha, que hablaba a diplomáticos extranjeros, citó AFP.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recriminó con dureza a la Junta Militar por su lenta respuesta al desastre ante el peligro de que la limitada ayuda a las víctimas facilite la propagación de epidemias que multipliquen la tragedia y afecten a toda Asia.
Las agencias de Naciones Unidas se sienten frustradas por la exigua e intermitente cooperación de los militares birmanos con la comunidad internacional once días después del paso del ciclón que azota al país.
Según datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) citados por Ban, el volumen de ayuda alimentaria que ha llegado a los birmanos "es menos de la décima parte de lo que se necesita".
Asimismo el presidente estadounidense George W. Bush criticó también a la dictadura militar de esa nación afirmando que "el mundo debería estar enojado y condenar" su actitud.
"O bien están aislados o son insensibles", dijo Bush a la radio CBS. Se conoció ayer que Estados Unidos flexibilizó las reglas de transferencias de fondos personales hacia Myanmar.