Buenos Aires.- La fuerte protesta agropecuaria en Argentina comenzó a dividir opiniones en el gobernante Partido Justicialista (peronista) y se trasladó al Parlamento, donde la oposición se unió en favor del campo.
Las manifestaciones de agricultores y ganaderos se multiplicaron en once de las 23 provincias argentinas, entre ellas las de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que concentran alrededor de 80% de la producción de lácteos, ganado y granos del país, informó Efe.
"Hay una gran oportunidad de Argentina para vender los alimentos que reclama el mundo sin afectar el consumo interno: esto se soluciona en una semana" si no fuera por la tajante posición del Gobierno, sostuvo el economista Claudio Loser.
Mientras, el líder de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, aseguró que "se podría crear un fondo para garantizar una canasta alimentaria básica y el resto exportarlo" en vez de aumentar los impuestos para asegurar el abastecimiento interno e impedir alzas de precios de los alimentos, como apunta la política oficial.