PILAR DÍAS
EL UNIVERSAL
No es un secreto ni para los rusos ni para el resto del mundo
que los deseos de Vladímir Putin de perpetuarse en el
poder se han hecho realidad tras ser nombrado primer ministro
y compartir con Dmitri Medvedev la dirección de Rusia.
Como primer ministro, Putin estará al frente de la política
económica y por tanto de la gestión del gas y del
petróleo, mientras que el flamante Presidente se ocupará
de la política exterior y de defensa.
Putin tampoco soltará las riendas que atan a los gobernadores
provinciales. Hace apenas dos semanas modificó el decreto
(dictado por él en 2007) que obligaba a los gobernadores
a rendir cuentas anuales ante el presidente directamente.
"Ahora el primer ministro se encargará de recibir los
informes y de hacer llegar al presidente el informe sobre
la eficacia de los gobernadores", indicó AFP.
Otros cambios que realizó en los últimos días
como Presidente fueron a través de la Duma (Cámara
Baja) controlada por el partido Rusia Unida, dirigido personalmente
por Putin, como el proyecto de ley que redistribuye las competencias
dentro del Gobierno para transferir las obligaciones de éste
a distintos ministerios y departamentos que estarán bajo
la tutela del nuevo primer ministro, dejando solamente los
temas de seguridad, orden público y defensa en manos
de Medvedev.
Además "la imagen de Putin se verá potenciada por
un reforzamiento y diversificación del departamento de
prensa, redacción de intervenciones públicas y protocolo
de Gobierno, creando tres organismos que se orientarán
por los designios del primer ministro", acotó www.elpais.com.
A su vez la Duma (Cámara Baja) ha legalizado la creación
de fundaciones de ex presidentes de Rusia que permitirá
a Putin crear la suya. "La institución gozará de
una situación privilegiada, con gran autonomía,
presupuesto del Estado, facultades para dedicarse a actividades
económicas y podrá recibir donativos", indicó
www.colpisa.com.
Para sus enemigos esta fundación es una mampara para
que Putin pueda hacer negocios o continuar con los que está
realizando.
A lo largo de los ocho años de gobierno, Putin ha realizado
varios cambios fundamentales para tener en sus manos el control
total de Rusia. Dividió la Federación Rusa en siete
grandes distritos con un representante presidencial escogido
por el Presidente directamente, suspendiendo así la elección
directa.
Modificó la Ley Electoral "buscando un sistema parlamentario
bipartidista" al establecer un mayor límite porcentual
para obtener escaños y prohibiendo la formación
de bloques electorales, citó www.critica.cl.
Creó una "Cámara Social sin poder real y dirigida
desde el Kremlin", debilitando de esta manera el Poder Legislativo
y minimizando el papel de los partidos políticos; de
tal manera que se controla cualquier tipo de reclamo o lucha
reivindicativa de sectores de la sociedad.
Entre las medidas de control no podían escapar los medios
de comunicación, con el pretexto de la "lucha contra
el terrorismo" se convirtió en una realidad cotidiana
el amedrentamiento a periodistas y medios. Así como la
manipulación de la información y la creación
de televisoras dirigidas directamente por el Kremlin.
Todos estos cambios le permiten a Putin aspirar a la presidencia
en 2012 o inclusive antes, si Medvedev deja el cargo.
A pesar de todos estos preparativos realizados por Putin,
el dúo también podría acabar mal. "Habrá
conflictos a partir del momento en que Medvedev se harte de
las restricciones que le impongan", aseguró Alexander
Konovalov, director del Instituto de Evaluación Estratégica,
manifestó AFP.
Falta ver si Medvedev levanta vuelo político y busca
independizarse de su tutor.