Yangon.- Mientras en Myanmar cientos de miles de personas luchan por sobrevivir tras el paso del ciclón Nargis, el gobierno militar celebró un referendo sobre su controvertida Constitución.
La junta ignoró los llamados de todo el mundo para que se concentrara en la ayuda a los damnificados y postergara el referendo. Sólo en los distritos más afectados por el ciclón, la votación se aplazó por dos semanas, reseñó DPA.
Largas hileras de funcionarios y civiles luciendo la vestimenta nacional, requerida para la ocasión por las autoridades, guardaron cola a fin de participar en la votación en las regiones del centro, norte y del sureste de Myanmar.
El referendo es el primer paso de la "hoja de ruta" hacia la democracia de la Junta Militar, que concluirá, según su plan, con elecciones libres en 2010. Sin embargo, la oposición afirma que se trata de una operación maquillaje para perpetuarse en el poder, pues el texto reserva a los militares un cuarto de los escaños del Parlamento y ministerios claves.
En la capital, Yangón, circula el rumor de que la Junta anunciará una aceptación de la Constitución con 84,6%.
"Me pagaron. Por eso voté sí", admitió la vendedora Zaw Min Hla, de 24 años, del distrito de Hlegu. "Seguí las instrucciones y voté s'", dijo Tin Mya, de 77, también en Hlegu.
Según la oposición, las empresas estatales obligaron a sus empleados a votar "sí".
Mientras, la ayuda humanitaria apenas está llegando a los 1,5 millones de sobrevivientes. Expertos en salud han advertido sobre el "segundo desastre" que se avecina: la propagación de enfermedades como diarrea y malaria.
"Primero fue el ciclón y las inundaciones, lo segundo vendrá si no hay acceso a alimentos, agua y refugio", dijo Greg Beck, del Programa del Sudeste de Asia para el Comité de Rescate Internacional.
Naciones Unidas, por su parte, pidió 187 millones de dólares en ayuda, aún cuando no hay certeza de que la comida, agua y tiendas que sean llevadas vayan a ser entregadas a los más necesitados, debido a que la junta se muestra reacia a aceptar a los trabajadores internacionales de ayuda.