La Guacima de Alajuela, Costa Rica.- La
banda británica Duran Duran llenó de goce a las
miles de gargantas que asistieron el domingo al cierre del
Festival Imperial, en una segunda edición que reunió
en dos días a casi 50.000 espectadores.
La noche del domingo inició con la expectativa sobre
el recibimiento que daría el público al español
Enrique Iglesias, luego que cerca de 4.000 personas circularan
en días previos una petición a los organizadores
para que retiraran al cantante del programa, destacó
la AP.
La realidad fue otra y las fanáticas, sobre todo, hicieron
sentir como en casa al artista, quien deleitó con un
concierto de 40 minutos en una de las presentaciones más
explosivas del festival, celebrado en el autódromo La
Guácima, al oeste de la capital.
Iglesias complació con algunos de sus grandes éxitos,
entre ellos "Bailamos" y "Nunca te olvidaré". Luego subió
a la tarima a un seguidor al que le dedicó una canción,
para luego hacer un dúo con él. El intérprete
terminó de ganarse a la gente cuando bajó a cantar
con los espectadores.
"Es muy difícil encontrar hombres de 18 años que
disfruten de mi música sin que les importe lo que piensen
los demás. Por tal razón, cada vez que encuentro
a uno que se sabe cada una de mis canciones, lo invitó
a subir a la tarima para dedicarle una canción", explicó
Iglesias en una rueda de prensa posterior a su presentación.
Al finalizar la canción "Dímelo", Iglesias salió
ovacionado. Más tarde, durante su encuentro con la prensa,
recibió un disco de oro por las cerca de 125.000 descargas
digitales que ha tenido su álbum "Insomniac" en Centroamérica.
Tras la salida del español, el público se preparó
para la llegada del plato fuerte de la noche: los curtidos
integrantes de Duran Duran, que pisaban por primera vez suelo
costarricense.
Con un espectáculo de una hora y media dieron un recorrido
por los grandes éxitos de su larga trayectoria musical
con "The reflex", "Falling down", "Notorios" y "Save a prayer",
que hicieron a la multitud enloquecer de emoción.
El vocalista Simon Le Bon dedicó la canción "Ordinary
World" a todos los presentes, al expresar que se deben sentir
orgullosos de vivir en un país sin ejército.
En una conferencia de prensa efectuada antes de su presentación,
los integrantes del grupo expresaron estar muy motivados y
contentos de presentarse en Costa Rica. Le Bon justificó
la extensa demora para llegar a la región, al señalar
que "hay que esperar por las cosas buenas".
Los británicos cerraron el festival, que en dos días
tuvo en su cartel artistas como el también británico
Seal; Café Tacvba y Zoé, ambos de México; los
argentinos de Babasónicos y las bandas estadounidenses
Incubus y Smashing Pumpkins, junto a los grupos costarricenses
LePoP y PorPartes.