Bogotá.- El gobierno colombiano desestimó
hoy las denuncias que hizo el diario estadounidense
"The Washington Post" en torno a que organismos de inteligencia
del Estado detienen a campesinos y luego los presentan como
rebeldes abatidos.
El ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín,
expresó que la opinión pública ya conoce esas
"historias viejas" que se generan para demandar a Colombia
ante los tribunales internacionales y ganar "jugosas sentencias"
o recursos, destacó DPA.
"Sabemos que son historias viejas, que siempre se ha hablado
aquí cada vez que hay un guerrillero muerto, alguien
aparece y dice que era un santo varón, trabajador, campesino.
Las ONG's, las entidades de fachada de la guerrilla (...)
lo hacen para demandar a Colombia ante los organismos internacionales",
expresó el funcionario a Caracol Radio.
Holguín recordó el caso del ecuatoriano Franklin
Guillermo Aizalia, muerto el pasado 1 de marzo en Ecuador
junto al número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC), "Raúl Reyes", lo que desató
una crisis diplomática entre Bogotá y Quito.
Según el ministro, "ahora lo quieren convertir en un
ornamentador o cerrajero" después de haber estado en
un campamento de las FARC.
El Estado colombiano ha tenido que pagar en el pasado indemnizaciones
a varias familias de víctimas por los crímenes que
realizó la fuerza pública, entre esos casos, cuando
los uniformados presentaron a campesinos como rebeldes abatidos
en combate.
"Bajo la presión de los comandantes militares para registrar
muertes en combate, el Ejército ha estado asesinando
cada vez más en años recientes a pobres campesinos
y haciéndolos pasar por guerrilleros muertos en combate,
aseguran grupos de derechos humanos y organismos de control
de Colombia", expresó el artículo de "The Washington
Post", publicado este domingo.