Estocolmo.- La decisión de Fidel Castro
de renunciar a la presidencia de Cuba suscita la esperanza
de que la isla entre en el sendero de la democracia,
consideró hoy el ministro sueco de Relaciones Exteriores,
Carl Bildt.
"Incluso si el cambio con su hermano Raúl Castro no
signifique probablemente grandes evoluciones inmediatas,
esperamos que contribuya a llevar al país por el
sendero de la democracia", declaró el jefe de la diplomacia
sueca en un comunicado que fue reseñado por AFP.
"La renuncia de Fidel Castro marca el fin de una época
que había empezado con grandes esperanzas pero
terminó con opresión", afirmó. "El pueblo
cubano tiene los mismos derechos de libertad y democracia
que todos los otros pueblos", agregó.
Sin embargo, Alexis Gainza Solenzal, cubano exiliado en Suecia
y redactor jefe de la revista Miscelaneas de Cuba, no
compartió el optimismo del canciller. "No espero
ninguna evolución hacia la democracia", afirmó.