Caracas.- El presidente venezolano, Hugo
Chávez, quien medió con la guerrilla de las FARC
para un canje humanitario, regresaba hoy al país
para elaborar el plan de recepción de los tres rehenes
que los insurgentes prometieron liberar.
Clara Rojas -secuestrada hace casi 6 años y quien fue
compañera de fórmula electoral de la rehén
franco-colombiana Ingrid Betancourt-, su hijo Emmanuel,
nacido en cautiverio, y la ex congresista Consuelo González,
deberían ser liberados según un comunicado
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y
entregados a Chávez.
"Al llegar a Caracas trataremos de elaborar alguna fórmula
para recibirlos, pero es una operación delicada.
Estoy seguro que (sectores en Colombia) van a tratar
de evitar que se dé la liberación, pero lo lograremos",
dijo Chávez la noche de ayer desde Cuba, donde
participó de la cumbre de Petrocaribe, reseñó
AFP.
El mandatario venezolano insistió en que el gobierno
colombiano de Alvaro Uribe no quiere el canje humanitario
"a pesar de que dicen que sí (...) No quieren, nos consta,
ya teníamos lista la fórmula para liberar a los
rehenes y el señor Presidente echó abajo todo de
un día para otro", añadió.
Entretanto, la legisladora colombiana Piedad Córdoba
-quien participó de la mediación junto a Chávez-
anticipó a la AFP que el sábado planea viajar "muy
temprano a Caracas". "Pero regresaré en la noche y pienso
irme el domingo a Medellín", agregó, abriendo así
una duda acerca de que las liberaciones pudiesen ocurrir el
fin de semana, antes de las fiestas de Navidad.
"Ha habido mucha especulación. Yo sé que esa liberación
se va a dar pero no sé cuándo. Las condiciones no
son fáciles. Esperemos que sea lo más rápidamente
posible", añadió Córdoba.
Entretanto los servicios de seguridad de Venezuela estaban
en alerta desde el viernes. "Ya comenzó la movilización
para el operativo", indicó una fuente ligada a organismos
de inteligencia, que no precisó cuántos funcionarios
participan.
Al anunciar que habían ordenado la liberación,
las FARC señalaron que los rehenes serán entregados
al presidente venezolano Hugo Chávez o a quien éste
designe.
En Bogotá, Patricia Perdomo, hija de Consuelo González,
dijo que "a medida que pasa el tiempo aumenta nuestra ansiedad
por no saber qué pasa".
Perdomo añadió que la familia de González,
de 57 años y retenida hace seis, ultima los preparativos
para el recibimiento, y que una prioridad será
verificar su estado de salud. "Hemos estado averiguando dónde
pueden atenderla, lo primero es saber cómo está",
sostuvo.
Una situación parecida se vive en casa de Clara González,
madre de Rojas, quien compró ropa para su nieto y un
libro que obsequiará a su hija por los 44 años que
cumplió el jueves.
"Estoy a la espera de nuevas noticias y diligenciando un
seguro médico para ella, que ojalá no lo necesite",
señaló el viernes a la AFP.
Entre los rehenes canjeables de las FARC figuran Ingrid Betancourt,
tres estadounidenses contratistas del Departamento de
Estado, así como decenas de policías, militares
y políticos colombianos.