La Habana.- Cuba invierte más de 2.000
millones de dólares, un cuarto de ellos en la compra
de 3.500 ómnibus a China y Rusia, para aliviar
la crítica situación de su transporte, pero el problema
no se podrá solucionar "en poco tiempo", admitieron
sus autoridades.
El ministro del Transporte (MITRANS), Jorge Luis Sierra,
citado este sábado por medios locales, explicó
que "las inversiones (en transporte) superan los 2.000
millones de dólares (...) contratados" hasta 2010, lo
que representa una "inversión significativa para
un país bloqueado y pobre" como Cuba.
Pero "la descapitalización sufrida en 15 años",
durante la crisis de los 90, "no se puede recuperar
en poco tiempo, llevará más tiempo", añadió
Sierra, durante un análisis sobre la situación
y perspectivas del sector, la noche del miércoles
en el programa televisivo Mesa Redonda, señaló AFP.
Destacó que el proceso inversionista integra un programa
que Cuba inició en 2004 y que abarca tanto al transporte
de pasajeros como de carga -motor, ferroviario y marítimo-,
actividades que colapsaron tras la desintegración de
la Unión Soviética, durante 30 años su principal
suministrador de parque automotor.
Además de la compra de 3.500 ómnibus a China y
Rusia --340 ya en circulación-- en una inversión
de 500 millones de dólares, la isla contrató en
el gigante asiático 100 locomotoras --12 en explotación
en su transporte de carga-- y 3.000 vagones (por más
de USD 230 millones).
El gobierno está importando vehículos, sobre todo
Yutong, de China, aunque también de Alemania, Bielorrusia
y Rusia, y vagones desde Irán.
Según el MITRANS, Cuba también prevé comprar
o ya adquirió 1.900 camiones, 50 camiones cisterna
de combustible, equipos para reparar su deteriorada
infraestructura vial y ferroviaria, herramientas y talleres
móviles.