Atenas.- Después de controlar todos
los principales incendios que devastaron parte del sur de
Grecia, los bomberos volcaron hoy su atención a combatir
focos aislados.
Una semana después que cientos de incendios mataron
a 64 personas y costaron al país por lo menos el equivalente
a 1.600 millones de dólares, el departamento de bomberos
dijo que el último incendio importante cerca del pueblo
de Kato Kotyli, en el sur del Peloponeso, "ya no presenta
un foco activo y está retrocediendo''.
Pero advirtió en un anuncio que, aunque "estamos en
una fase en la que los incendios van retrocediendo, eso no
significa que se haya eliminado el peligro'', reseñó
AP.
Los primeros cálculos del gobierno señalan que
por lo menos 1.500 viviendas resultaron destruidas en el sur
del Peloponeso y en la isla de Evia, al norte de Atenas. Pero
existe la impresión de que esa cifra podría duplicarse.
Al menos 4.000 personas quedaron sin vivienda.
El primer ministro Costas Karamanlis, que enfrenta una puja
reñida en busca de reelección en menos de tres semanas,
prometió reconstruir todas las viviendas destruidas por
los incendios por medio de un nuevo fondo con contribuciones
oficiales y privadas. Dijo que las familias desamparadas serán
alojadas inicialmente en casas prefabricadas.
Karamanlis no dijo cuál será el costo.
El ministro de finanzas George Alogoskoufis dijo que se ha
destruido la mitad de la infraestructura agrícola de
las zonas afectadas. Antes de los incendios, representaba
el 12% del total nacional.
Pero Alogoskoufis dijo que el impacto sobre la economía
general será reducido.
Las zonas afectadas contribuyen un 4,5% del producto interno
bruto de la nación, dijo.