México.- El presidente mexicano, Felipe
Calderón, admitió que hay impunidad en el estado
de Oaxaca, escenario de un conflicto que dejó más
20 muertos en el 2006, pero que está atado de manos para
intervenir, dijo la secretaria general de Amnistía Internacional,
Irene Khan.
Khan se reunió con Calderón al finalizar una visita
a México y le pidió que autoridades federales intervengan
para investigar posibles detenciones ilegales y torturas por
parte de funcionarios del Gobierno estatal de Oaxaca, informó
Reuters.
"En el caso específico de Oaxaca... (el presidente)
reconoció que existe impunidad, que se han cometido crímenes
que no han sido adecuadamente investigados", dijo Khan en
rueda de prensa.
En la sureña Oaxaca, conocida por sus mercados indígenas
y su arquitectura colonial, las protestas iniciaron con maestros
que pedían aumentos salariales y se tornaron violentas
al sumarse grupos radicales de izquierda que exigen la renuncia
del gobernador, Ulises Ruiz, por abuso de autoridad.
Según Khan, Calderón dijo que es difícil para
las autoridades federales actuar debido a la estructura de
Gobierno de México, que le da autonomía a los estados.
"El presidente Calderón reconoció que la estructura
política actual entre las autoridades federales y estatales
presenta un problema en términos de la implementación
de los derechos humanos", dijo Khan.
De las más de 20 personas que murieron, más de
una decena eran activistas asesinados por la policía,
según los manifestantes.
Khan elaboró un informe sobre Oaxaca tras visitarlo
la semana pasada y dijo que agentes de seguridad estatales
podrían haber participado en torturas y otros abusos
a los derechos humanos durante las protestas.
El gobernador del estado, Ulises Ruiz, calificó el reporte
de "parcializado" y afirmó que fue escrito "por personas
cercanas a la izquierdista Asamblea Popular de los Pueblos
de Oaxaca (APPO), impulsores de las protestas y que actualmente
siguen organizando movilizaciones."