La Habana.- Naciones Unidas comparte la
inquietud del líder cubano, Fidel Castro, sobre el peligro
de emplear alimentos para producir biocombustibles, pero considera
prematuro concluir que éstos esconden más riesgos
que beneficios, dijo hoy el jefe del programa ambiental de
la ONU.
Castro ha dicho que los planes de Estados Unidos de fabricar
etanol en base a cereales como trigo o maíz amenazan
de muerte a más de 3.000 millones de pobres en el mundo.
"No creo que realmente podamos ofrecer un análisis de
costos y beneficios. Estamos actualmente en un momento en
el que existen riesgos y oportunidades", dijo a Reuters Achim
Steiner, director ejecutivo del Programa de la ONU para el
Medio Ambiente.
La potencial competencia entre la producción de alimentos
y el mercado global de biocombustibles preocupa también
al Fondo para la Agricultura y Alimentación de la ONU,
dijo el experto, que participó de una convención
ambiental en La Habana.
"Tenemos que ser conscientes de que hay riesgos y que, para
algunos países, son riesgos que no valen la pena tomar",
añadió.
En una serie de editoriales publicados en los últimos
tres meses, Castro, alejado del poder desde que enfermó
hace ya casi un año, criticó también a Brasil,
pionero en la fabricación de etanol a partir de caña
de azúcar.
Según Steiner, para la ONU la clave está en cómo
garantizan los gobiernos que la producción de biocombustibles
no comprometa la seguridad alimentaria.
La ONU dijo que trabaja en el desarrollo de reglas para reducir
el impacto ambiental y social en los países que escojan
seguir la senda de los biocombustibles.
"Mientras el mundo no sea capaz de ponerse de acuerdo sobre
las normas y estándares que deben guiar el desarrollo
de un mercado global de biocombustibles, los riesgos serán
mucho más elevados", comentó.
Steiner dijo que la ONU está interesada en lo que describió
como una "segunda generación" de biocombustibles fabricados
a partir de los desechos de las cosechas.