La Paz.- Bolivia convirtió en cuestión
de Estado contrarrestar la decisión de la FIFA de prohibir
partidos internacionales de fútbol por encima de los
2.500 metros de altitud, y su presidente Evo Morales, un apasionado
del deporte, llamó a sus pares de la región a apoyar
la causa boliviana.
El mandatario comandó este lunes una reunión de
emergencia con autoridades deportivas del poder Ejecutivo
y la prefectura (gobernación) de La Paz para analizar
la resolución de la Federación Internacional de
Fútbol de vetar partidos oficiales en ciudades a más
de 2.500 metros sobre el nivel del mar, reseñó AFP.
"Vamos a consultar a países afectados por la resolución
de la FIFA, como Perú, Colombia, Ecuador, incluso Chile
y posiblemente Venezuela (...) para tomar una posición
conjunta", afirmó el mandatario tras el encuentro.
El jefe de Estado también aprovechó la oportunidad
para "hacer un llamado a los hermanos presidentes de Argentina
(Néstor Kirchner) y Brasil (Luiz Inacio Lula da Silva)",
a quienes le une afinidades ideológicas, para que Bolivia
no quede excluida de la práctica del fútbol internacional
en altura.
Morales, un aficionado del fútbol y la pelota-frontón,
anunció que enviará una carta al presidente de la
FIFA, Joseph Blatter, para urgirle a revisar la medida con
el argumento de que "no se puede discriminar y marginar a
los pueblos" de un deporte universal.
Como segunda acción de su administración, ordenó
el viaje a Zurich del ministro de la Presidencia, Juan Ramón
Quintana, del viceministro del Deporte y ex capitán de
la selección que clasificó al Mundial de EEUU-94,
Milton Melgar, y científicos bolivianos para que expliquen
los argumentos para dejar sin efecto la medida.
La decisión de la FIFA generó estupor en Bolivia,
mientras canales de TV y emisoras radiales recordaban que
el veto a la altura de La Paz -cuyo principal escenario deportivo
el Hernando Siles se encuentra en 3.577 metros- nació
en 1993 cuando Bolivia derrotó a Brasil 2-0 y, ese partido,
se convirtió en la catapulta para su clasificación
al Mundial de Estados Unidos 1994.
En aquella ocasión el presidente francés, Jacques
Chirac, apoyó la posición de Bolivia y el veto no
llegó a establecerse.
El suplemento deportivo tabloide de El Diario, decano de
la prensa de La Paz, utilizó la fotografía de Blatter
a página plena y colocó un título con la palabra
"traidor", en alusión a la declaración que hizo
el dirigente deportivo el año 2000 cuando visitó
Bolivia y afirmó no temer a la altura de La Paz.
El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol
(FBF), Carlos Chávez, señaló en tanto a la
televisora privada Bolivisión que el titular de la FIFA
abrió la posibilidad de revisar la decisión de ese
organismo.