La Paz.- Los dirigentes del departamento
boliviano de Santa Cruz (oriente) iniciaron hoy una marcha
contra la ley de tierras y convocaron para el jueves a una
asamblea, con miras a definir las medidas que asumirán
en rechazo a las políticas del presidente Evo Morales
contra los prefectos y en la Constituyente.
Productores agrarios y el poderoso Comité cívico
Pro Santa Cruz participan este martes de una movilización
que partió desde la localidad de Warnes hacia Santa Cruz
de la Sierra (la capital provincial), donde está prevista
una concentración, reseñó DPA.
Los sectores agrarios de esa región, que concentran
tierras dedicadas al cultivo de soja, azúcar y otros
productos, se oponen a un proyecto para modificar la ley del
Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), que prevé
la reversión de predios improductivos y la expropiación
con indemnizaciones.
De forma paralela, el Comité Pro Santa Cruz -que aglutina
a diferentes sectores de la región considerada el "motor
económico" boliviano- llamó para este jueves a una
asamblea de la "cruceñidad", para definir "las reglas
de juego a partir de ahora".
"Santa Cruz, el oriente en su totalidad, hemos sido declarados
enemigos del gobierno central", advirtió el presidente
del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Germán Antelo.
"Si nos declaran sus enemigos, pues tenemos que prepararnos
para defendernos y para asumir la posición que creamos
más adecuada, para ganarnos el espacio que nos corresponde
en este nuestro país, porque nadie va a sacarnos de este
país", enfatizó.
Antelo indicó que "cuando alguien vota por alguien es
para que haga las cosas bien, no para que se apodere del país
y crea que es el único que tiene la verdad absoluta".
Uno de los aspectos más polémicos del proyecto
de ley de tierras está referido al pedido oficialista
de evaluar cada dos años si un predio está siendo
trabajado o, de lo contrario, contemplar una posible reversión.
La oposición propone efectuar este proceso cada cinco
o cuatro años para evitar la "inestabilidad" en la propiedad.
Al margen del tema tierras, Morales se enfrenta el malestar
expresado por seis de los nueve prefectos (gobernadores) del
país, que decidieron "romper" sus relaciones con su administración
en rechazo a un anteproyecto de ley para fiscalizar las autoridades
locales y el mecanismo de mayoría absoluta impulsado
por su partido en la Asamblea Constituyente.
"Quieren mayoría absoluta y una Asamblea Constituyente
originaria, para desconocer el referéndum autonómico,
un proceso por el que hemos luchado todos, los venidos y no
venidos a Santa Cruz", señaló Antelo, aludiendo
a una consulta popular, en la que se impuso el "Sí" a
las autonomías en cuatro de los nueve departamentos.
Señaló, igualmente, que quieren "destruir a los
prefectos", que fueron elegidos por primera vez en las urnas
en diciembre pasado.
"Se les quiere sacar (a los prefectos) a través de la
censura de un Parlamento dominado por el partido de gobierno
y que una vez censurado les dice que tienen que ir a sus casas,
eso yo creo que nadie lo va a aceptar", afirmó.
Morales envió en la víspera al Congreso el anteproyecto
de ley para fiscalizar los prefectos, y aclaró que su
propuesta "no tiene ninguna mala intención".