Madrid. El director gerente del Fondo Monetario Internacional
(FMI), el español Rodrigo Rato, aconsejó a las nuevas
autoridades bolivianas que establezcan un marco jurídico
"estable y realista".
El director gerente del FMI señaló, sobre la petición
de algunos sectores bolivianos de nacionalizar el gas y el
petróleo, que "las decisiones del Parlamento de Bolivia
son decisiones políticas que el Fondo respeta", citó
Efe.
Y añadió que esta institución colaborará
con el Ejecutivo del país andino en todos los casos.
A su juicio, Bolivia tiene una deuda "considerable" y un
alto nivel de pobreza, pero también muchos recursos
naturales. Por ello necesita la inversión internacional
"que no implica una pérdida de soberanía ni de
transparencia", dijo.
Rato destacó que el FMI es consciente de la necesidad
de una revisión interna de su estrategia, por lo
que trata de promover la estabilidad y el crecimiento
económico mediante la cooperación internacional,
y busca ayudar a los países en sus políticas,
"tomando en cuenta que no deben ser impuestas desde fuera".
Tras el retorno a la normalidad de las actividades
económicas, los campos de producción de tres
yacimientos de gas natural y condensado operados por
la española Repsol YPF en Bolivia comenzaron a
operar "paulatinamente", tras haber sido tomados por
campesinos que protestaban contra el gobierno del país
andino exigiendo mayores regalías.
"Paulatinamente se vuelve a la normalidad, pero todavía
no sabemos en cuánto tiempo estarán trabajando
plenamente", dijo una fuente anónima de la petrolera
en Buenos Aires. Los depósitos afectados son
Vibora, Sirari y Yapacani.
En Brasilia, la ministra de Minas y Energía,
Dilma Rousseff, y el presidente de Petrobras, José
Eduardo Dutra, explicaron en una nota que "el plan
para evitar desabastecimiento (de gas) considera
la utilización de combustibles sustitutos como
una de las principales alternativas para administrar
una situación temporal de reducción en
el abastecimiento del insumo proveniente de Bolivia".
Por medio de un gasducto operado por Petrobras,
la mayor empresa en Bolivia, Brasil importa en
la actualidad 25 millones de metros cúbicos
diarios de gas, más de la mitad de su consumo
total, de 44 millones de metros cúbicos por
día.
Resalta que la distribución de energía
eléctrica está garantizada, ya que
el nivel de las reservas de las plantas hidroeléctricas
en el país está elevado, lo que excluye
de momento la utilización de plantas termoeléctricas.
Rousseff y Dutra afirmaron también que
no habrá alteración en el suministro
en residencias de gas de bombona, ya que la
disponibilidad no depende de las importaciones
de la nación andina.
Esperan que para comienzos de la próxima
semana se haya regularizado todo el proceso
de distribución.
Con la asunción de Eduardo Rodríguez,
la polémica Ley de Hidrocarburos
quedó engavetada. Existía un
plazo de 180 días para firmar los
nuevos contratos, para lo cual los ejecutivos
de Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB) se encontraban preparando
los nuevos documentos.
Sin embargo, la decisión de Carlos
Mesa de renunciar a la presidencia obligó
a que este tema sufriera un retraso
y hoy existe una incertidumbre respecto
a lo que pueda ocurrir.