Fort Lauderdale, EEUU.
La XXXV Asamblea General de la OEA concluyó al filo de
la medianoche, en esta ciudad, con la aprobación de la
Declaración de Florida, un documento de buenos propósitos
para reforzar la democracia.
La Declaración de Florida para "Hacer realidad los
beneficios de la democracia" se queda corta respecto a las
aspiraciones de Estados Unidos, que buscaba incluir en ella
un plan para convertir al Consejo Permanente de la OEA en
un mecanismo de supervisión de las democracias.
Ese propósito de Washington se encontró con
la oposición de los países latinoamericanos,
que lo veían como un intento de injerencia en los
asuntos internos de las naciones, reseñó Efe.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza,
para quien esta era su primera asamblea en ese cargo,
consideró que esta reunión fue buena, pero
dijo haber echado en falta más tiempo para discutir
en profundidad los problemas.
Estados Unidos, que proponía la intervención
preventiva de la OEA en países en crisis, debió
conformarse con un mecanismo que "operará a través
del secretario general, quien realizará en primera
instancia consultas previas con el Consejo Permanente
de embajadores de la organización. El propósito
será elaborar propuestas de iniciativas de cooperación
oportunas, eficaces, y equilibradas y graduales" para
acudir en ayuda de gobiernos ante potenciales crisis
políticas, indicó AP.
El plan de Washington de dotar a la OEA de mayores
poderes para intervenir en los países donde
considere que la democracia está amenazada
fracasó estrepitosamente, después que
América Latina y el Caribe se unieran casi
sin excepciones en rechazo a tal proyecto, indicó
DPA.
Una segunda posición es la del secretario
general, José Miguel Insulza, quien propuso
que la OEA intervenga en los países de la
región en crisis sin necesidad de ser invitado.
Suramérica y México, que negocian
con una posición común reunidos como
"Grupo Aladi", lograron introducir un texto
en el que se aseguran el respeto a los principios
de soberanía nacional, no injerencia y
no intervención.
Desde que la Asamblea comenzó el domingo
en Fort Lauderdale, dos grupos se abocaron
de inmediato a la elaboración de textos
alternativos de declaración final: por
un lado el "Grupo Aladi", que nuclea a México
y América del Sur, y por otro la Comunidad
del Caribe (Caricom).
En ambos textos se eliminaron los principales
conceptos y objetivos que proponía
Washington, incluida la referencia a que
la OEA debía actuar en forma "preventiva"
para "anticiparse" a las crisis.
Tanto el "Grupo Aladi" como la Caricom
incluyeron referencias en sus textos a
la Carta fundacional de la OEA, al principio
de no injerencia y a la necesidad de que
la OEA sólo preste sus buenos oficios
a invitación y con el consentimiento
del país en problemas.
Insulza a Managua
El secretario general de la
OEA dijo que accedió a un pedido
del Gobierno de Nicaragua y viajará
a ese país la semana próxima
para hablar "con todas las fuerzas"
políticas y ver si existen
verdaderos obstáculos a la
democracia.
Insulza anunció también
que la próxima asamblea general
de la OEA se efectuará el
próximo año en República
Dominicana.