Fort Lauderdale, EEUU. Venezuela le ha comunicado al
secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que
considera "inadmisible" la creación de un mecanismo de
supervisión de las democracias, declaró el canciller
Alí Rodríguez Araque.
Igualmente, le expresó su "incomodidad" con el lema
de la actual reunión de cancilleres americanos en esta
ciudad, "Hacer realidad los beneficios de la democracia",
porque su país considera que "no puede haber beneficio
más grande de la democracia que encarar la pobreza de
nuestros pueblos".
Rodríguez expresó la posición venezolana
a Insulza en una reunión privada: "La pretensión
de establecer un comité de monitoreo de las democracias
es inadmisible para Venezuela", dijo Rodríguez al arribar
al Centro de Convenciones, sede de la conferencia. "El monitoreo
de una democracia es un acto de soberanía del pueblo
de cada país".
Insulza, a quien Venezuela ha apoyado para su elección
al cargo, ha coincidido con EEUU en la necesidad de crear
procedimientos en la organización que pudieran anticiparse
a las crisis políticas en sus 34 estados miembros.
Inicialmente, se había dicho que el mecanismo,
que Insulza ha llamado "Comisión Permanente", iba
a consolidarse en una resolución.
Pero ante la posibilidad de que una oposición
de Venezuela o cualquier otro país pudiera poner
fin a cualquier gestión en ese sentido _ya que
la OEA toma sus decisiones políticas por consenso_,
el proyecto fue incluido en el borrador de la Declaración
de Florida, con una mención de "estudio" de factibilidad
por parte del Consejo Permanente de embajadores en
Washington.
Rodríguez dijo que se opone a ese proceso,
pero al parecer su gestión no tendría
la fuerza suficiente de lograr que se le retire
de la declaración.
Indicó que en Venezuela se han establecido
mecanismos propios que evalúan el rendimiento
de sus autoridades mediante referendos revocatorios
y consultas nacionales, procedimientos que pueden
ser adecuados a otros pueblos.