IRAXIS BELLO
EL UNIVERSAL
El escenario está dado: después de 31 años
Estados Unidos será la sede del inicio del trigésimo
quinto período de sesiones ordinarias de la Organización
de Estados Americanos (OEA), donde se prevé que Washington
someta a consideración de los 34 países miembros de
la organización la creación de un comité que
supervise la "calidad" de la democracia en la región.
El solo anuncio de esta propuesta ha causado controversia
en algunas naciones que ven en la iniciativa de la Casa Blanca
la búsqueda del fortalecimiento de la política exterior
estadounidense, algunas veces entendida como una injerencia
indebida en los asuntos internos de los países del continente
americano.
La discusión sobre éste y otros temas se dará
en Fort Lauderdale (Florida) desde hoy hasta el martes 7,
período en que el ex ministro del Interior chileno,
José Miguel Insulza, se estrenará como secretario
general de la cuestionada instancia hemisférica.
Cabe destacar que EEUU da el mayor aporte económico
al deficitario organismo.
La sesión, denominada "Hacer realidad los beneficios
de la Democracia", será presidida por la secretaria
de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, quien jugó
un papel crucial, a finales de abril, cuando se intentó
la aclamación de Insulza como máximo representante
del organismo, cargo que obtuvo en elecciones con amplia
mayoría y con el rechazo de Bolivia, México
y Perú.
Se tiene previsto que el presidente estadounidense,
George W. Bush, intervenga mañana ante la Asamblea
General para abogar por la ratificación del Tratado
de Libre Comercio (TLC) e interceder por el fortalecimiento
del sistema de libertades en la región, según
informó la Casa Blanca en un comunicado el 27
de mayo.
Como abreboca, Bush e Insulza se reunieron el pasado
martes, en Washington para discernir "sobre el impulso
de la democracia, la estabilidad, el multilateralismo
y la política exterior de los Estados miembros
de la OEA".
El debate sobre la polémica propuesta estadounidense
se inició hace dos meses cuando Insulza expresó
que deberán asumir su responsabilidad aquellos
gobiernos que elegidos democráticamente no
mantienen los estándares de dicho sistema
político.
Posteriormente, la Casa Blanca añadió
que se necesita una comisión de monitoreo
que permita cumplir eficazmente con la Carta
Democrática Interamericana.
La iniciativa fue interpretada como una maniobra
destinada a vigilar el gobierno de Hugo Chávez,
tesis refutada desde Washington, que tiene
entre sus objetivos que el nuevo comité
celebre audiencias con organizaciones civiles
con "observaciones" sobre las democracias
en sus naciones.
Fuentes: AP, AFP, Efe