RAQUEL BARREIRO C.
EL UNIVERSAL
La caída en la producción de carne y leche que
se ha registrado en el país en los últimos seis años
ha obligado al Gobierno Nacional a aumentar la cantidad de importaciones
de estos productos, lo que sólo el año pasado significó
una erogación por parte del Ejecutivo de 306 millones de
dólares, es decir, 657 millardos de bolívares, según
informó el presidente de la Federación de Ganaderos,
José Luis Betancourt.
El presidente de Fedenaga explicó que para el año
1998 se producían al día 3,64 millones de litros
diarios de leche, lo que representaba al año una producción
de 1.330 millones de litros.
Durante el año pasado la producción anual alcanzó
sólo 1.070 millones de litros, es decir, 2,9 millones
diarios. Al comparar el resultado de ambos años, se
nota una disminución de 19,5% en la producción
de leche.
José Luis Betancourt señala que se estima que
para el cierre del presente año se registre una caída
adicional de 3,4%, lo que representa una caída adicional
de 36 millones de litros de leche para este año.
En los últimos siete años la pérdida
de producción acumulada es de 290 millones de litros
anuales.
Según el análisis hecho por Fedenaga, también
existe una caída importante en la producción
nacional de carne. Desde 1998 ha habido una reducción
de 161.000 vacas productivas, lo que significa que
se dejaron de arrimar a matadero al menos 80.000 animales
machos y no menos de 37.000 hembras.
"Esta disminución se traduce en una merma
de, al menos, 9.750 animales mensuales a matadero,
sólo por concepto de reducción de rebaño
lechero, lo cual se refleja en las cifras de matanza
de 2004 y lo que va de 2005. La caída de la
matanza en 2004 es de 14% con respecto a 2003".
Otro elemento que ha impactado en el sector productivo
es la devaluación de la moneda en 12%. "Esto
impacta directamente en la estructura de costos
de nuestros criadores y productores de leche en
un rango entre 2,8 y 5,6%, dependiendo del nivel
tecnológico de las explotaciones y de su
grado de dependencia de insumos y materias primas
importadas".
Betancourt explicó que el incremento de
cerca de 35% de los salarios rurales impacta
la estructura de costos en 12,6%.
"Para revertir esta tendencia se requiere
tomar en serio la cuantificación del
daño causado y generar programas de estímulo
e inversión que incorporen al rebaño
los vientres perdidos".
Sobre el tema de los precios dijo que "no
quiero que se presione, pero en una economía
inflacionaria los precios tienen que moverse".