Madrid.- España se vestirá de
luto este viernes. En el primer aniversario de los atentados
islamistas del 11 de marzo de 2004, el país, y en particular
su capital, rendirán homenaje a los 191 muertos y se
solidarizarán con los casi 2.000 heridos que dejó
la peor matanza desde la Guerra Civil (1936-1939), informó
DPA.
Será, sin embargo, un tributo sin los familiares de
las víctimas, al menos en los actos oficiales, ya que
éstas eligieron estar ausentes de las ceremonias públicas
y vivir la jornada de puertas para dentro.
En este contexto no gustó nada a la Asociación
de Víctimas del 11-M que a las 07:37 (06:37 GMT) de la
mañana, hora a la que hace un año estalló la
primera de las diez bombas en los cuatro trenes regionales,
sonarán las campanas de las más de 650 iglesias
de la región de Madrid.
"Estamos en contra de esa iniciativa porque sería redundar
en el grito de dolor y a nadie le gusta que le recuerden su
tragedia. Sabemos perfectamente a qué hora ocurrieron
los trágicos atentados y lo tenemos presente cada día",
criticó hace días la asociación dirigida por
Pilar Manjón, quien perdió a su hijo de 20 años
en la masacre.
La protesta de las víctimas, sin embargo, no fue atendida.
Sí fue respetado, sin embargo, su deseo de que en el
acto oficial, que tendrá lugar al mediodía en el
céntrico parque de El Retiro, no haya discursos.
La ceremonia, en silencio, consistirá de la inauguración
del llamado Bosque de los Ausentes, un conjunto de 192 cipreses
y olivos rodeado por una lámina circular de agua que
simboliza la vida y que recordará a cada una de las víctimas,
incluido el agente de la policía que murió tres
semanas después de la matanza, cuando siete de los terroristas
se inmolaron en una vivienda del distrito de Leganés.
En el acto participarán los reyes Juan Carlos y Sofía,
el príncipe Felipe y la princesa Letizia así como
el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el
rey de Marruecos Mohammed VI, además de los embajadores
de los 16 países que perdieron a alguno de sus ciudadanos
en los trenes.
La ceremonia se cerrará con la interpretación de
"El Cant dels ocells" (El canto de los pájaros), inmortalizado
por Pau Casals, y cinco minutos de silencio, que también
se guardarán en todos los municipios del país y
en los medios de comunicación, que interrumpirán
sus programaciones habituales para ofrecer en unos casos imágenes
de los actos que se desarrollen a esa hora o llenarán
el silencio con la lectura de los nombres de cada una de las
víctimas.
Asimismo, el gobierno celebrará una reunión del
consejo de ministros dedicado de forma monográfica a
la atención de las víctimas del terrorismo y al
incremento de la seguridad de los ciudadanos.
Por la tarde, la catedral de La Almudena, donde se casaron
el príncipe Felipe y Letizia Ortiz el 22 de mayo de 2004,
será escenario de un funeral oficiado por el arzobispo
de Madrid, Antonio María Rouco Varela y al que también
asistirán los Reyes, los Príncipes de Asturias y
las principales autoridades del país.